Cuando una norma parece clara, empieza el verdadero problema
¿Qué significa realmente interpretar una norma penal?
Esa es una de las preguntas centrales de Interpretación de las normas y derecho penal, de Juan Pablo Alonso.
La obra propone un puente entre dos campos que muchas veces se estudian por separado: la filosofía del derecho y la dogmática penal. Alonso sostiene que interpretar no consiste simplemente en leer el texto de una ley, sino en desarrollar un proceso racional que permita identificar las normas, sistematizarlas y comprobar su coherencia.
El autor lleva esa discusión al terreno concreto del derecho penal argentino, trabajando sobre problemas como la suspensión del juicio a prueba, el delito de lesiones y determinadas cuestiones vinculadas al robo de automotores. Allí aparecen cuestiones especialmente interesantes: ambigüedades, contradicciones entre normas, lagunas, casos difíciles y el papel de los principios jurídicos.
Lo interesante del libro es que no se queda en una discusión puramente filosófica. Busca responder una pregunta profundamente práctica:
¿Cómo podemos interpretar el derecho penal de una manera racional, coherente y capaz de ofrecer soluciones previsibles?
Es una obra para quien quiere ir más allá de saber qué dice la norma y empezar a preguntarse por qué debe interpretarse de determinada manera.
Una lectura exigente, especialmente valiosa para quienes estudian Derecho Penal, Filosofía del Derecho y Teoría de la Interpretación Jurídica.
A veces, comprender una norma no consiste en leerla mejor. Consiste en aprender a pensarla.
Libro usado buen estado
$45.000,00
Precio final: $40.500,00
Cuando una norma parece clara, empieza el verdadero problema
¿Qué significa realmente interpretar una norma penal?
Esa es una de las preguntas centrales de Interpretación de las normas y derecho penal, de Juan Pablo Alonso.
La obra propone un puente entre dos campos que muchas veces se estudian por separado: la filosofía del derecho y la dogmática penal. Alonso sostiene que interpretar no consiste simplemente en leer el texto de una ley, sino en desarrollar un proceso racional que permita identificar las normas, sistematizarlas y comprobar su coherencia.
El autor lleva esa discusión al terreno concreto del derecho penal argentino, trabajando sobre problemas como la suspensión del juicio a prueba, el delito de lesiones y determinadas cuestiones vinculadas al robo de automotores. Allí aparecen cuestiones especialmente interesantes: ambigüedades, contradicciones entre normas, lagunas, casos difíciles y el papel de los principios jurídicos.
Lo interesante del libro es que no se queda en una discusión puramente filosófica. Busca responder una pregunta profundamente práctica:
¿Cómo podemos interpretar el derecho penal de una manera racional, coherente y capaz de ofrecer soluciones previsibles?
Es una obra para quien quiere ir más allá de saber qué dice la norma y empezar a preguntarse por qué debe interpretarse de determinada manera.
Una lectura exigente, especialmente valiosa para quienes estudian Derecho Penal, Filosofía del Derecho y Teoría de la Interpretación Jurídica.
A veces, comprender una norma no consiste en leerla mejor. Consiste en aprender a pensarla.
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